Charlie Sheen en Twitter

Estos días atrás he estado tentado a abordar los devaneos en la vida de Charlie Sheen, que si sus fiestas con drogas y prostitutas, la preocupación de sus fans por su espiral negativa, las duras críticas de sus detractores, sus criticas al productor de Two and a Half Men, y finalmente la suspensión de la serie que hasta ahora era la más vista en Estados Unidos.

El caso es que el último pelotazo de Charlie ha sido abrirse una cuenta en Twitter y batir el récord de followers, en poco más de 24 horas más de un millón de personas estaban suscritos para ver qué decía y cuál era ahora su día a día, lejos queda el vejete Hugh Hefner – propietario de Play Boy – con poco más de medio millón de seguidores.

De hecho hasta el Guinness World Records se ha hecho eco de la noticia, y ha confirmado que se trata de la cuenta de Twitter que más rapidamente ha alcanzando el millón de seguidores. El caso es que gracias a toda esta campaña mediática a favor y en contra del actor, éste ha ganado aún más popularidad.

Una vez más cobra sentido el dicho popular “que hablen de ti, aunque sea mal”, ya que Charlie ha conseguido un nuevo trabajo o fuente de ingresos vía ad.ly, una empresa de publicidad de California especializada en promocionar productos en Facebook y Twitter.

Obviamente su cuenta se ha convertido en un canal de promoción genial para una amplia gama de productos, de hecho ¿qué medio de comunicación no desearía tener una audiencia diaria de más de 1 millón de personas? Es sencillamente alucinante, y le cierra la boca a tantos y tanto que se habían aventurado a decir que su carrera estaba acabada, igual que hicieron con Tiger Woods el “adicto al sexo”.

Si bien hasta ahora Charlie Sheen no ha cobrado por la publicidad que ha hecho vía Twitter, la idea es que pronto empiece a hacerlo, de hecho fue la propia ad.ly la que consiguió que la compañía Twitter recupera la cuenta que venía siendo utilizada por un impostor, y además le dieron un cursillo de un par de horas sobre cómo funcionaba aquello.

Visto en Latimes.com