Cómo crear tensión sexual

Una de los trucos que recomiendan muchos hombres para aprender a atraer y conquistar mujeres es crear tensión sexual, y aunque el nombre pueda dar a entender que es algo malo, realmente es todo lo contrario.

Hoy vamos a ver algunos consejos que te pueden ayudar a ser un hombre más difícil de conquistar, de los que son capaces de crear tensión sexual, algo que atrae a muchas mujeres que disfrutan del reto de seducir a un hombre que no termina de mostrar interés o de revelar sus cartas.

Una primera cita sin resultados

Primera cita sin resultados, es esa primera cita donde todo parece ir rodado, la haces reír, lo pasáis bien, pero tras darte su teléfono parece imposible volver a quedar con ella porque siempre está ocupada o tiene planes.

Es evidente que no has conseguido captar su atención, lo que ella probablemente necesita es esa tensión sexual, esa incertidumbre de no saber si realmente te gusta y quieres acostarte con ella, saber si sales con otros, etc.

La tensión sexual

Tensión sexual significa que ella comienza a sentirse atraída por ti, pero no está segura de que tu sientas lo mismo por ella. La tensión sexual se dispara cuando ella sabe que quiere algo contigo, pero no sabe si tu quieres, entonces va poner más carne en el asador para saber a qué juegas.

A cualquier mujer le gusta que le pongan las cosas un poco difíciles, alguien que les obligue a usar sus armas de mujer y las hagas sentir atractivas. Esta es la razón básica por la que una mujer se siente instintivamente atraída por los chicos malos, ellos son chulos y no dudan en chulearlas, en ponerlas a prueba.

Cómo crear tensión sexual

Puedes empezar a crear tensión sexual teniendo una conversación ella, una conversación donde os vayáis conociendo pero en un determinado punto te empieces a mostrar como un poco menos interesado, menos seguro de que aquello vaya a funcionar. Si realmente está interesa, tratará de corregir la dirección de la conversación para que vuelvas a mostrar interés, quizás te cuente algo picantes…

Puedes cambiar tu actitud durante la conversación dando a entender que aunque hay química entre vosotros, no estás seguro de si una relación de pareja funcionaría, o confesándole que al juntarse contigo no obtendrá nada bueno, que realmente eres un poco problemático.

Puedes probar lo mismo con el contacto físico, puedes buscar el contacto con su mano o su brazo para hacer una leve caricia, para luego mantener una cierta distancia, algo que la obligue a acercarse si quiere que se vuelva a producir el contacto.

También puedes plantear preguntas hipotéticas que le hagan exponer sus ideas o sentimientos sobre una situación, de este modo puedes jugar un poco con sus ideas, mostrarse interesado o bien no estar muy de acuerdo con lo que te está contando.

Si quieres ser un poco más retorcido, puedes crear un sistema de puntos, es decir, al plantear la pregunta le dices que lo piense bien porque la respuesta la valoraras del 1 al 10 según sea más o menos acorde con lo que a ti te gusta. Esto añade cierta emoción o tensión sexual.

En general la idea es invertir los roles, que sea ella la que tiene que conquistarte, la que sea vea obligada a captar tu interés y seducirte. Puede parecer difícil, y tampoco funciona con todas las mujeres, pero si consigues crear esa tensión sexual seguro lo consigues.