Cómo hacer los ejercicios de Kegel

Hace unos días hablaba por primera vez sobre los ejercicios de kegel para hombre y mujer, hoy vamos a entrar un poco más en materia, ya sabemos que se trata de realizar unas contracciones de los músculos ubicados en el suelo pélvico y sus múltiples beneficios tanto para nuestra salud como en nuestras relaciones sexuales.

Vamos a empezar por lo más básico, saber dónde se encuentran. Tanto en el caso del hombre como en el de la mujer, lo más fácil es que cuando vayamos a orinar tratemos de interrumpir el flujo de orina sin cruzar las piernas, enseguida notaremos que ahí abajo se contraen una serie de músculos, voila! Eso son los músculos que debemos trabajar en los ejercicios de Kegel.

Podemos repetir la operación varias veces hasta que nos quede claro qué músculos son los que debemos contraer. Al contrario de lo que algunos puedan pensar, estos músculos no se encuentran en el abdomen, ni en los muslos, y además los podemos contraer en cualquier momento si adoptar posturas extrañas, sin llamar la atención y por tanto sin que las personas que tenemos cerca den cuenta.

Así podemos realizar estos ejercicios por ejemplo cuando estamos sentados mientras trabajamos, en el tren, mientras conducimos, o mientras vemos la tele. Lo ideal es realizar los ejercicios de Kegel cada día.

Empieza por contraer los músculos y manténlos apretados durante diez segundos, puede que al principio no llegues siquiera a los cinco segundos, pero hay que seguir intentándolo. Date cuenta que como cualquier músculo, cuanto más los ejercites, menos esfuerzo vas a necesitar para apretarlos y vas a poder mantenerlos contraído por más tiempo.

Al encontrarse en el interior y en una zona tan particular, vas a tener que encontrar los músculos pubococcígeos mentalmente. Cuando vayas tomando práctica ve variando e incrementando el número de repeticiones, así como la duración. Tampoco se trata de batir un record de resistencia, de hecho tras un cierto tiempo de tensión el cuerpo automática comienza a relajar los músculos, así que no pretendas estar media hora con los músculos en tensión.

Por ejemplo puedes apretar y relajar cinco veces, manteniendo la contracción durante cinco segundos en cada repetición. Es importante descansar entre apretón y apretón, al menos unos 10 segundos, ya que sin el descanso las fibras no se recuperan y el ejercicio no es tan efectivo.

Lo más práctico para hacer los ejercicios de Kegel es tener un reloj a mano para controlar los tiempos, así podemos por ejemplo:

  1. Apretamos lentamente por 5 segundos
  2. Mantenemos la tensión entre 5 y 10 segundos
  3. Relajamos lentamente en 5 segundos
  4. Descansamos unos 10 segundos y vuelta a empezar