Consejos para acariciar las nalgas de tu pareja

Las nalgas es una de las zonas del cuerpo femenino que más atraen a los hombres, conozco a más de uno capaz de descartar a una mujer por no tener un buen culo. Quizás esta excitación e interés que nos producen las posaderas femeninas nos vienen heredadas como un instinto animal más.

En efecto, las nalgas es una de las partes del cuerpo femenino que los hombres ven más a lo largo del coito clásico, más conocido popularmente como el estilo perrito. Volviendo al tema de los instintos, se podría decir que la grupa de la hembra envía una señal directa al cerebro del hombre para que desencadene el deseo sexual.

Pero señoras y señores, nosotros somos afortunadamente muy lejos de las bestias (al menos la mayoría) y nos encanta complementar el coito con caricias intimas, lo que viene siendo la sensualidad o el erotismo.

  1. Mi primer consejo sería que a la hora de acariciarlos empecemos darles unos besos, un poco por todos lados, una zona tan castigada a lo largo del día sabe agradecer este tipo de mimos. No dejemos de lado la rajita que separa las nalgas, la podemos alargar separando las nalgas, lo cual nos dará también un mejor acceso al ano, por cierto, ¿has probado el anilingus o darle placer con la lengua en su ano? Puede ser muy muy excitante para ella, pero sin duda requiere nos demos una ducha primero.
  2. Mi segundo consejo para acariciar las nalgas de tu pareja sería amasarlas, como si fueras un panadero elaborando su mejor bollito, primero podemos masajear delicamente y acontinuación con más intensidad, la idea es empezar por la zona de arriba e ir descendiendo lentamente sin parar de masajear.
  3. Mi tercer consejo, prueba a repartir cachetes!, lo se, suena paradojico despues de repartir tantos besos y caricias el ponerse a dar cacheches, pero piensa que hay diferentes niveles de intensidad y cuando damos una palmada lo que hacemos es sonrojar un poco la piel y hacerla más sensible, más receptiva a nuevos besos, caricias, etc.

Muchas mujeres disfrutan recibiendo algunos cachetes, siempre que sea algo consentido puede ser divertido y placentero. Si le cogéis el gustillo podéis probar a comprar una fusta o unas palas de spanking para que los azotes provoquen diferentes sensaciones.