Consejos para hacer una buena mamada

Hacer una buena mamada es una de las cosas más placenteras que puedes dar a tu hombre, si realmente deseas hacerlo, estos sencillos consejos paso a paso os ayudarán a ambos.

Aprende a disfrutar el sexo oral

Lo primero y más importante: aprender a disfrutar el sexo oral (y si piensas que es imposible, entonces actúa lo mejor posible). Si tu hombre siente que disfrutas mientras le haces una mamada, si te escucha cómo gimes mientras engulles su pene, lo disfrutará aún más, y no temas por ser un poco ruidosa, aunque tampoco hace falta exagerar. Eso si, recuerda que no es una piruleta o chupa chups, me refiero a que no te dediques únicamente a chuparlo. Envuélvelo en tus manos, deslizando un puño arriba y abajo a lo largo del pene, con un ritmo progresivo, comenzando despacio para ir yendo cada vez más deprisa. Acariciale mientras se la chupas.

Esconde tus dientes

Me refiero a que mantengas tus labios cubriendo tus dientes y ten siempre presente que la cabeza o glande es super sensible. Mientras le haces una mamada puedes usar tu otra mano para presionar firmemente su perineo y tratar de masajear su próstata desde fuera, si andas un poco perdida deja que su mano guíe a la tuya donde lo siente más agradable. Él necesita tu boca y tu mano lo más mojadas posible. Si con tu saliva no basta aumenta el flujo y el placer usando un lubricante comestible, sin duda te ayudará a exprimirlo mejor.

Muéstrale tus lindos ojos

Puede que te sientas como en un peli porno, pero elige un momento para mirarle cuando estás bajando. Mantén también el contacto visual unos momentos es siempre un truco poderoso para indicar deseo, y por tanto mirarle mientras estás entre sus piernas chupándosela es una clara muestra de que lo estás disfrutando, tanto como cuando él te hace lo mismo.

No te tragues el semen si no quieres

No tienes que tragar el semen si no quieres (de hecho no es recomendable si no conoces el historial sexual de tu pareja), pero tampoco escupas su semen, resulta un gesto desagradable, así que siempre puedes hacerle eyacular en cualquier otra parte de tu cuerpo como alternativa erótica, eso si, cuidado que no caiga en tus ojos ya que es pegajoso y te puede irritar.

Y si te tragas el semen, tampoco hay problema

Si te gusta tragarlo, debes saber que el semen contiene sólo entre 5 y 15 calorías por eyaculación, el aporte en proteínas de una clara de huevo, diferentes cantidades de fructosa, nitrógeno, vitamina B12, y colesterol, y un 60% del consumo diario recomendado de vitamina C.

Como dato curioso, añadir que cada eyaculación contiene entre 200 y 400 millones de espermatozoides, que ocupan menos del 10% del líquido eyaculado.

Y como último consejo, por si decides tragar el semen, prueba a acompañarlo de un trago de vino o alguna otra bebida espirituosa que te alegre el ánimo y disimule por completo su sabor.