Cuerpo de pajilleras

El Cuerpo de Pajilleras es uno de esos ejemplos donde la realidad supera a la ficción, o acaso habías imaginado que un grupo de religiosas se planteara masturbar a los soldados convalecientes con el objetivo de calmar los ánimos. ¿Puede ser esto una anécdota de la historia de España o más bien se trata de una leyenda?.

De ser cierto, vete tú a saber qué técnicas de masturbación aplicaban las monjas del Cuerpo de Pajilleras. Lo que cuenta es que estas comprensivas mujeres vestían prendas holgadas para evitar caldear aún más el ambiente, y se limitaban a su noble tarea de proporcionar placer a militares de todo rango y de forma regular.

Acto piadoso, pero ficticio puesto que nunca existió tal Cuerpo de Pajilleras, aunque exista un grupo de Facebook donde uno se puede hacer seguidor de las pajilleras.

Al parecer, la leyenda sitúa el origen del Cuerpo de Pajilleras en Málaga, más concretamente tras la primera guerra carlista, cuando el obispo de Andalucía permitía a las religiosas del Hospicio de San Juan de Dios proporcionar masajes genitales a los soldados convalecientes con el fin de hacerles eyacular y así reducir la tensión entre los heridos por la falta de relaciones sexuales.

Al contrario de lo que alguna pudiera pensar, la idea no surge de una morbosa mente masculina, sino de la hermana Sor Ethel Sifuentes, una cuarentona con suficiente experiencia como para deducir que el mal humor reinante entre los heridos se podía aliviar mediante la masturbación.

Según cuenta la leyenda del Cuerpo de Pajilleras, los resultados no se hicieron esperar, al poco tiempo tanto soldados como oficiales, ya fueran de uno u otro bando se hicieron «amigos», y reinó la felicidad. Pero ahí no quedó la cosa, la idea se extendió por toda la península, y más Cuerpos de Pajilleras se fundaron por toda España.

Toda esta historia sobre el Cuerpo de Pajilleras suena más a fantasía erótica ñoña que a un hecho histórico real, de hecho no hay prueba alguna de que esto haya ocurrido, y todo apunta que es una leyenda urbana más, surgida quizás en Internet.