DIU de cobre

El DIU de cobre por lo general tiene forma de T, el cobre se encuentra en la rama vertical y presenta unos finos hilos de nylon para facilitar la extracción. Su función es liberar cobre, que es una sustancia tóxica para los espermatozoides, y al mismo tiempo produce una reacción inflamatoria en el útero y afecta a la contracción del mismo dificultando el ascenso de dichos espermatozoides.

Se trata de un anticonceptivo de acción prolongada que debe ser colocado por el médico, ofreciendo una duración que oscila según el modelo entre 3 y 10 años. Su eficacia anticonceptiva se sitúa entorno al 94%.

A diferencia de los anticonceptivos hormonales, el DIU de cobre no produce efectos secundarios generales porque no altera el funcionamiento de las hormonas sexuales. No obstante, su principal efecto adverso consiste en que la menstruación suele ser más dolorosa y abundante, motivo por el cual algunas mujeres dejan de usarlo.

Aunque no es frecuente, el DIU se puede deslizar e incluso ser expulsado en el transcurso de una menstruación por ejemplo. En caso de duda, se puede comprobar que está en su sitio tocando los hilos, sobre todo después de la menstruación. Si se retira el DIU por algún problema y se han tenido relaciones sexuales, es conveniente recurrir a la anticoncepción de urgencia.

Es curioso, pero aún hoy en día persiste la idea de que el DIU de cobre no se puede usar en mujeres que no han tenido hijos, cuando realmente no hay ninguna limitación en este sentido, de hecho, aunque no sería el anticonceptivo de primera opción, también se puede poner en adolescentes.

Eso si, hay que tener claro que este método no sirve para evitar el contagio de infecciones de transmisión sexual.

Actualmente el DIU es el método anticonceptivo de acción prolongada más usado por las mujeres europeas, sin embargo resulta sorprendente que siendo un método tan cómodo, eficaz, seguro y económico sea tan poco utilizado en España – Menos de un 5% según la encuestas –.