El tema de la orgía

El segundo punto a tener en cuenta a la hora de organizar una orgía es el tema. Para que la gente esté menos perdida es una buena idea escoger el tema de la orgía, me refiero a que ésta pueda estar ambientada en algún tipo de ritual o cultura, que todos vistan de alguna manera en particular, todo con idea de que no sea un mero encuentro entre adultos para practicar sexo, aunque este sea el objetivo último.

Por ejemplo puedes pedir a los participantes que se disfracen con togas al estilo griego o romano, lo cual facilita el desprenderse de la ropa, también está la opción del baile de máscaras, donde la gente se puede sentir aún más segura y confiada por el hecho de llevar una mascara que les cubra la mitad del rostro, hasta te puedes montar una orgía en plan friki con la gente portando disfraces de Star Wars, Harry Potter o el Señor de los Anillos…

Que no falte la imaginación, como ya hemos comentado el reír también ayuda a desinhibir al grupo.

Por otro lado, la mayoría de orgías requieren de un líder o maestro de ceremonias para comenzar. Este debe tener la confianza de todos los del grupo, debe ser alguien en el que se pueda confiar si toma el control. Su tarea consiste básicamente en iniciar las actividades, animar a los que van más despacio, a los tímidos, así como frenar a los ansiosos.

Hay personas que son lideres naturales, personas que tienen don de gentes y capaces de provocar o animar a la gente a realizar cosas, este sería el perfil ideal para el líder de la orgía, lo único que hace falta es que sepa cual es la “hoja de ruta” de la velada y si es posible que haya tenido alguna experiencia previa en orgías o sexo en grupo.