Guía para usar un enema

Está claro que no es de lo más habitual, pero como muchas personas quieren ser extremadamente pulcras a la hora de practicar el sexo anal, hemos creído interesante publicar una pequeña guía para usar un enema.

No es nada complicado, simplemente hay que hacer las cosas con cuidado y con los materiales adecuados. Antes de comenzar asegurate de que tienes a mano todo lo necesario: una toalla, un trapo para limpiar, un enema listo para usar y lubricante.

Los enema se pueden comprar en las tiendas eróticas o sex shop, es un accesorio de lo más habitual en el mundo del porno, pero que también nos puede resultar muy útil para disfrutar en casa del sexo anal.

  • Lo primero tras montar y llenar el enema con agua siguiendo las instrucciones del fabricante,
  • Coloca una toalla y túmbate encima boca arriba o de lado.
  • Sube o separa las piernas y aplica un poco de lubricante en tu ano, a continuación introduce el enema.
  • Entonces dejas fluir el agua hacia el interior poco a poco.
  • Una vez la hayas vaciado, toma una pasa y siente qué tan lleno lo tienes. Si es tu primera vez probablemente no puedas retener tanto líquido como una personas experimentada.
  • Puedes quedarte un rato tumbado o hasta que te entren ganas de evacuar. Llegado el momento ver al baño y libera tu carga en el water.
  • Puedes repetir el proceso si consideras que es necesario, pero no te pase porque tampoco es bueno estar metiendo agua en el recto y los intestinos.

Como ves no es nada complicado, espero que esta guía para usar un enema te haya sido útil. Ahora simplemente vamos a dar algunos consejos extra.

  • Hay personas que prefieren usar guantes por razones de higiene, si es tu caso no olvides incluirlos en tu lista antes de empezar.
  • Evita las comidas picantes durante los dos o tres días previos al uso del enema y el sexo anal.
  • El intestino no responde como el estomago a la sensación de saciedad, en cuanto introduzcas el líquido y sea demasiado enseguida te lo hará saber y querrá expulsarlo, no te quedes muy lejos del baño.
  • Hay quien prefiere usar menos agua y realizar varias duchas anales, y quien prefiere usar más agua y hacer una sola limpieza, cuestión de gustos.
  • Puede que al principio te cueste retener el líquido, pero debes saber que con un poco de práctica hay quien llega a mantenerlo durante diez minutos o más.
  • Tampoco estoy diciendo que esto sea necesario, no es un concurso de resistencia, simplemente se trata de limpiar.
  • Por último y quizás lo más importante, no fuerces a tu cuerpo, trata de escuchar o entender las señales que te da, si notas molestias no sigas forzando, y tampoco te pases con los enemas, no es bueno hacerlo con demasiada frecuencia.

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