La píldora del día después

Según Dr. Eduardo Yañez, ginecólogo y presidente de la SOGAC, la aparición de la píldora del día después de levonorgestrel en el año 2003, significó un avance muy importante para los casos de coito sin protección o cuando posiblemente había fallado el metodo anticonceptivo habitual. Estas son algunas razones:

  1. Por la disminución de efectos secundarios con levonorgestrel por su mayor inocuidad.
  2. Por su mayor eficacia anticonceptiva respecto al método de Yuzpe (un 85% con LNG frente a un 57% del método Yuzpe).
  3. Por ser la primera píldora específicamente indicada para anticoncepción de urgencia.

La píldora del día después se trata de un anticonceptivo de urgencia de tipo hormonal, cuyo principio activo es el levonorgestrel, una hormona sintética de tipo gestágeno (con actividad parecida a la progesterona del organismo), que también se utiliza en menores dosis en algunos anticonceptivos habituales.

Hay que tener en cuenta que el levonorgestrel como anticonceptivo de urgencia, no es tan eficaz y presenta más efectos secundarios que la anticoncepción hormonal reglada y hay que resaltar que sólo está indicada para situaciones imprevistas y no como método anticonceptivo habitual. Su uso repetido en el mismo ciclo menstrual está desaconsejado porque puede producir alteraciones del ciclo y posiblemente disminuya su eficacia.

Su eficacia disminuye rápidamente según va pasando el tiempo, y desaparece a las 72 horas, tiempo máximo en el que está indicado su uso. Sus efectos secundarios se producen en más del 10% de los casos tras la toma y consisten en dolores de cabeza, náuseas, mareos, dolor abdominal, sangrado, retraso en las menstruaciones, menstruaciones abundantes, aumento de la sensibilidad mamaria y fatiga.

Por si no lo sabes, el levonorgestrel es un mecamento declarado por la Organización Mundial de la Salud como medicamento esencial para la salud, por sus escasos efectos secundarios y por no tener prácticamente contraindicantes para su uso, salvo en caso de insuficiencia hepática grave.

A pesar de haber significado un gran avance en su momento, la píldora del día después siempre preocupó por su limitada eficacia. Por un lado, porque es mayor cuanto antes se administre, y por otro lado, porque no en todos los servicios se prescriben con rapidez, y ya se sabe que retrasando su administración disminuye su eficacia.

Como conclusión, decir que levonorgestrel en anticoncepción de urgencia es el primer medicamento indicado en nuestro país como anticonceptivo post-coital, con una eficacia mayor, cuanto antes se administre (95% antes de las 24 horas, 85% antes de las 48 horas y 58% antes de las 72 horas), disminuyendo su eficacia a partir de los tres días después del coito. En cualquier, caso su aparición contribuyó a la disminución de embarazos no deseados y por lo tanto de la demanda de interrupciones voluntarias del embarazo.