Sexo oral a un hombre, por dónde empezar

Lo del sexo oral parece algo bastante sencillo, hasta que una se pone manos a la obra. Entonces surgen ciertas dudas, y por ello hoy queremos compartir con vosotros algunos consejos a la hora de dar sexo oral a un hombre, más que nada para saber por dónde empezar.

Está claro que la experiencia se consigue practicando, todas las técnicas y movimientos las iras viendo poco a poco, no hay prisa, mejor empezar poco a poco y por lo más básico, para luego ir aprendiendo de los errores y mejorando. No hay un único camino para proporcionar placer, y será importante prestar atención a su lenguaje corporal.

Lamiendo la piruleta

Resulta divertido y morboso, empezar lamiendo la piruleta, es decir, la punta del pene, es lo más sencillo por donde puedes empezar tus prácticas en sexo oral. Obviamente no bastará con esto para que lo conduzcas al orgasmo, pero sin duda es un buen comienzo.

Lo único que tienes que hacer es sujetar la base del pene, y lamer la punta. Si está morcillona podrás ver como se pone dura, y si ya tiene una buena erección te será mucho más fácil emular el placer de lamer una piruleta de caramelo. Puedes acompañar este juego con una masturbación, así le ayudas a conseguir la erección o a mantenerla.

Lamer el escroto

Lamer el escroto forma parte del sexo oral, pero sirve más que nada para excitar. Hay hombres a los que no les agrada que jueguen con sus testículos, y otros en cambio están deseando que les besen y masajeen los huevos. Prueba a ver que tipo de hombre es el tuyo.

Quizás si es muy velludo se te quiten un poco las ganas, es cuestión de gustos, y tampoco es algo obligatorio, así que si no te apetece lo puedes evitar. Si te lanzas a probar, mientras lames el escroto puedes masturbar el pene y ganar algo de tiempo para conseguir la erección.

Ve despacio

Porque se trata de disfrutar, tanto uno como el otro, así que para ir conociendo las texturas de su pene, nada mejor que ir despacio, ya sea lamiendo o chupando. Ve despacio como si el tiempo se hubiera parado, y como si el sexo oral fuera la mejor experiencia de tu vida.

Si le gusta mirar, deja que vea como entra su pene en tu boca una y otro vez, y cuando profundo puede llegar dentro de tu boca, para él será algo hipnótico. Si es de los que les gusta cerrar los ojos y dejarse llevar, atiende a su lenguaje corporal, y cuando veas que disfruta dale más, o hazle desear.

Haz un remolino con tu lengua

Al hacer un remolino con tu lengua logras proporcionar unas sensaciones realmente excitantes, si nunca se te había ocurrido, lo único que tienes que hacer es meter su pene todo lo que puedas en tu boca, y luego giras tu cabeza a izquierda y derecha de manera que tu boca y tu lengua giran como un torbellino alrededor de su pene.

Para no marearte no te concentres en tu giro, sino en su pene. Es cierto que puede cansar tu cuello, por tanto no podrás estar todo el rato con este movimiento.

El momento final, el orgasmo

Tras un rato lamiendo y chupando su pene, se acercará el momento final, el orgasmo y con él la eyaculación. Si te sientes cansada y pero quieres terminar chupandola, un técnica muy sencilla es sujetar el pene por la base y seguir masturbando, mientras el resto del pene lo mantienes dentro de tu boca.

Esto te permite descansar la mandíbula y te da más libertad de movimientos, tanto si decides dejar que eyacule en tu boca, como si te quieres apartar para ver como sale el semen y chorrea por tu mano. Hasta que llegue el momento puedes seguir chupando, succionando, o bien jugando con lengua pero a un ritmo regular.

Como puedes ver, se trata de técnicas muy sencillas con las que te puedes iniciar en el sexo oral, y con las que proporcionar mucho placer a un hombre. Con el tiempo se te iran ocurriendo ideas, y querrás ir probando, no lo dudes, ya que tu chico lo agradecerá.