Sustitutos del sexo

Hablar de sustitutos del sexo en el blog de sexo resulta un poco contradictorio, pero es que me ha llamado la atención un artículo publicado en el blog de sexualidad de MSN titulado 10 sustitutos del sexo. Curiosamente todas las alternativas requieren gastar dinero, y de qué manera, en total si haces el circuito completo vas a necesitar más de 1000 euros ¿realmente merecerá la pena o hay gato encerrado?.

Según Laura Li, la autora del artículo, algunas de estas sugerencias pueden ser mejor que estar con un hombre, vamos a dar un repaso a las sugerencias, aportaré unos comentarios desde el punto de vista masculino y finalmente daré mis conclusiones.

Ir al gimnasio, dan por hecho que la descarga física y mental que hacemos en el gimnasio es muy parecida a la realizada cuando tenemos relaciones sexuales, es cierto que hay mujeres que alcanzan el orgasmo haciendo ejercicio, pero personalmente creo que una hora de gimnasio machaca más que un polvete, pero bueno, hay quien pone más ahínco en la cama. Este consejo lo dirigen en cierto modo a mujeres despechadas, o que han tenido una mala cita, ya que acaban proponiendo ejercicios de combate para descargar la furia… que locura.

Darte un masaje, no se si realmente puede llegar a ser mejor que el sexo, pero he de reconocer que un buen masajista puede proporcionar bastante relajación y bienestar a nivel general. Lo que no le veo sentido es que si estás tensa por no tener sexo, te des un masaje en los pies… ¿dónde ha quedado la masturbación?.

Beber cava o champán, entiendo que a quien le guste estos vinos espumosos le resulta agradable, pero tanto como para sustituir al sexo, me parece exagerado, de hecho creo que ningún fabricante se ha atrevido a hacer tal comparación. Lo absurdo de este consejo es que tenemos que comprar el champán más caro para que la experiencia sea más agradable.

Queda con tus amigas, un consejo nuevamente dirigido a mujeres despechadas, ya que el encuentro con amigas debe servir para compartir penas y sollozos… también risas y alegría, pero vamos que insisten en que una amiga puede hacer olvidar a cualquier hombre. No se si esto último tiene doble lectura, sobre todo si aconsejan alquilar un película X para verla con las amigas. En fin, ¿amigas como sustituto del sexo? dicho así suena raro.

Ponte guapa, lo que viene siendo hacer un tratamiento de belleza para sentirse mejor con una misma, eso si, este consejo supechachi nos puede salir por 500 euros, ahí es nada, lo mismo que una prostituta de lujo, para que luego digan.

Vete de compras, después de haber sido desangradas para poder pagar el tratamiento de belleza, toca ir de compras. Al menos reconocen que sale más caro ir de comprar que tener sexo, pero aún así parece ser un buen sustituto. Lo irónico es que nos sugieren comprar ropa interior sexy y juguetes eróticos… ¿pero no estábamos evitando el sexo?. Luego además nos recomiendan un café cargado de calorías como son los de Starbucks o bien ir a una panadería que sirve bollería industrial a precio de oro como es Le Pain Quotidiene, menudo desastre.

Cómete una hamburguesa (¿en serio? vamos no me jodas), al parecer saltarse la dieta para comer un hamburguesa es un acto de liberación tan placentero que puede sustituir al sexo. Lo absurdo de la historia es que una hamburguesa hecha en casa, o mejor aún, una hamburguesa gourmet (vaya nombre ridículo) parece más sana y menos calórica que una del McDo o Burger King.

Ponte guapa y baila, volvemos a insistir en la idea de ponerse guapa, pero ahora toca salir a bailar o bien hacer un fusión de baile y gimnasio, porque machacar al cuerpo es ideal y produce un torrente de hormonas tan estupendo que puede sustituir al sexo.

Flirtea, es el consejo final, el que nos termina revelando que no hay sustitutos del sexo, ya que toda esta serie de consejos no ha sido más que una farsa, si los vuelves a repasar verás que no ha sido otra cosa más que una terapia para volver a buscar a un hombre y volver a tener relaciones sexuales.

Resulta irónico que esta serie de sustitutos del sexo sea realmente un camino para llevarnos al sexo… una especie de círculo vicioso donde una soltera o despechada alimenta su autoestima, se libera y finalmente vuelve a flirtear para tener relaciones sexuales, soberbio!.