Archivo de la etiqueta: Placer sexual

Disfruta del sexo en la ducha

No te engañes, eso de jugar sexualmente con el teléfono de la ducha no es nada nuevo, o acaso aún piensas que todos esos modelos de duchadores que venden en las tiendas, con diversas posiciones para ofrecer distintos chorros, se emplean para dar inocentes masajes por los hombros y la espalda.

Obviamente no es una mala manera de comenzar, de hecho seguro que la mayoría comienza poniendo un chorro relajante y lo pasa por el cuello y los hombros para sentir un masaje suave y húmedo, pero a medida que nos relajamos, vamos bajando por el pecho, la barriga, el pubis, y finalmente llegamos a donde más placer nos puede dar…

Si quieres experimentar algo diferente, algo más directo, ahora puedes comprar este consolador de la marca Toy Joy que a su vez es un teléfono de ducha. No me digas que no es una idea genial, sobre todo ahora que con los calores del verano apetece darse una duchita de vez en cuando.

Básicamente se trata de un consolador violeta que incluye su propia manguera, tan fácil de instalar como enroscar en el grifo en lugar de nuestro duchador habitual. Lo podremos sumergir y disfrutar de sus múltiples chorritos que salen en todas las direcciones.

El placer que puede proporcionar es incomparable al de un duchador normal, además si eres de las personas que gustan de una ducha antes de pasar a ciertas prácticas sexuales, este duchador te vendrá de perlas.

Fetichismo y parcialismo

Desde el punto de vista de la psicología, el fetichismo es una desviación sexual que consiste en fijar alguna parte del cuerpo humano o alguna prenda relacionada con él como objeto de la excitación y el deseo.

Los objetos fetiches más habituales suelen ser las prendas de vestir femeninas. Si bien no depende de quien lo haya tenido puesto, en algunos casos despierta mucho más morbo saber que fueron usados recientemente por alguien.

Aunque realmente no es tan importante el objeto en si, sino lo que él representa para quien busca placer. Como decía, no importa tanto quién lleva puesta la media, el liguero, los tacones o cual sea el objeto, lo que importa es el fetiche, ese objeto que pasa a ser el centro de todas las cosas.

Como si se tratara de un talismán, el fetichista emplea el objeto durante la masturbación poniéndoselo o frotándolo contra sus genitales para excitarse aún más, y cuando está con otra persona le pide o le exige usar este objeto.

Sigue leyendo