Ventajas de dormir en camas separadas

Más tarde o más temprano casi todas las parejas se plantean lo de dormir en camas separadas, algunos porque su pareja se mueve demasiado, porque acapara la mayor parte del colchón o porque pasan demasiado calor o frío.

Dormir en camas e incluso en habitaciones separadas no tiene porque significar que se acabó el amor. Una gran porcentaje de la población ronca, especialmente los hombres, y no siempre es fácil conciliar el sueño con este ruido constante.

No obstante esta tampoco es la única razón, hay quien prefiere colchones más blandos o más duros, con las almohadas igual, y en lo que se refiere a ropa de cama, los hay que prefieren más calentita o más ligera.

A esto habría que sumar que podemos tener horarios laborales diferentes o porque nos apetece madrugar para hacer deporte, ¿y por qué uno de los dos se debe sacrificar y desvelarse porque el otro madrugue? Cuando algo tan sencillo como estar en otra cama puede evitarlo.

Y qué decir de cuando estamos enfermos, cuando tosemos, o cuando tenemos gases… en esas ocasiones la otra persona lo que se dice descansar, no descansa, y uno mismo además se puede sentir culpable o incómodo.

En lo que se refiere al sexo, lo dejo para lo último, pero no por ello es menos importante. El no dormir en la misma cama no implica que vayáis a tener menos sexo, de hecho surgirá el morbo de colarte en una cama que no es la tuya, pero donde seguro siempre serás bienvenido.

Si os estáis planteando dormir en camas separadas, te recomiendo leer también el artículo del blog erótico Lujurio Dormir en camas separadas, donde se aborda la idea de si es un reflejo de que algo va mal en la relación o simplemente una sencilla decisión para descansar mejor, además de recopilar algunas ventajas.